6 motivos por los que todo adolescente debería cursar un año escolar en el extranjero

Las forma de educar evoluciona constantemente con el objetivo de conseguir formar a personas cada vez más preparadas para afrontar los retos que el mundo nos propondrá en los próximos años.

 

Son cada vez más las personas que realizan estudios universitarios y optan a puestos de trabajo de mayor responsabilidad, es por ello que han surgido alternativas de preparación educativa que permita a ciertos alumnos tener ventajas sobre el resto del alumnado.

 

Una de las alternativas educativas que más está creciendo en los últimos años es la de estudiar un año escolar, ya sea ESO o Bachillerato, en el extranjero. Desde la empresa ESOenUSA, que se encarga de gestionar estos programas de estudios en el extranjero, nos dan 6 motivos por los cuales los padres cada vez apuestan más por este tipo de programas de estudio en el extranjero para adolescentes.


1. En busca de una autonomía temprana que mejore la transición hacia la madurez

En la etapa de la adolescencia, hay que empezar a dar pasos hacia la etapa de adulto. Mejorar su autonomía significará el desarrollo de herramientas propias para resolver problemas por si mismo.

 

Esto es fundamental para la educación venidera y para la incorporación al mercado laboral.

 

Una persona resolutiva lo tendrá más fácil en todos los ámbitos de la vida que una que sea completamente dependiente del resto.


La responsabilidad del adolescente alcanzará niveles impensables

En una sociedad muy informatizada, donde hay numerosas formas de entretenimiento y donde los niveles de concentración son cada vez más bajos, la responsabilidad de los adolescentes se ve afectada en términos negativos.

 

Un año fuera de casa y sin posibilidades cercanas de volver, saca de los adolescentes esa capacidad de afrontar y conseguir los retos necesarios para adaptarse a su nueva forma de vida. Eso sí, esto sucederá en un entorno de vigilancia por la familia de acogida y por el centro educativo correspondiente, por lo que se hace en unas condiciones y un entorno adecuado.

 

Por ejemplo, si realiza un curso escolar en Canadá, no podrá volver en mitad del curso, por lo que se volverá más independiente y autónomo.

 

Volverá un hijo más responsable y que podrá afrontar con más herramientas la transición hacia la Universidad.


Aprendizaje casi perfecto de un segundo idioma

Este es quizá el principal objetivo educativo del año escolar en el extranjero. La adolescencia es una época perfecta para aprender idiomas, y los idiomas en la sociedad actual se antojan fundamentales.

 

En muchos de los trabajos de alta responsabilidad, se requiere de un alto nivel de idioma, mayoritariamente el inglés.

 

Vivir casi un año entero en el extranjero, fuera de la zona de confort, sin familia ni amigos, hará que sea casi obligatorio manejar, aprender y poner en práctica el idioma, algo que puede significar el aprendizaje del idioma en mucho menos tiempo del que emplearíamos en una academia local, tal y como suelen hacer el resto.

 

En Europa, una de las mejores opciones es un curso escolar en Irlanda, por la cercanía y el buen rendimiento de los estudiantes que cursan allí sus estudios para aprender el idioma.


La mejora cultural, siempre importante en la educación

La cultura no solo hay que estudiarla en los colegios o recibirla a través de las artes escénicas. Hay que vivirla y para ello es importante viajar.

 

Cuando el adolescente estudia un año en el extranjero, adquiere conocimientos de otras culturas, que podrá usar de una forma u otra en el futuro.

 

Cuando la educación se produce en otro ambiente cultural, se mejora la capacidad de razonar y comprender, a través de los diferentes puntos de vista de otra sociedad. No hay solamente una única forma de ver las cosas, y eso se aprende cuando se conocen otras culturas. Una vez tenemos diferentes puntos de vista de algo, podemos decidir mejor. Esto en la educación es un aspecto fundamental.


Relaciones sociales y capacidad para interactuar

Cuando el adolescente vive toda su vida en el lugar donde nació, creció y donde están todos sus amigos y familia, se pierde un poco de esa capacidad para interactuar con otras personas fuera de su entorno.

 

En el mundo laboral esto es muy importante, es por ello que estudiar un año en el extranjero puede suponer una significativa mejora en este campo.

Ser sociable ayuda a adaptarse a nuevas situaciones, y aprender a interactuar permite mejorar el trabajo en equipo, algo que en toda empresa se valora, y mucho.


Nuevas estrategias de estudio

Los sistemas educativos son muy diferentes en diferentes países, por lo que se podrán desarrollar nuevas estrategias de estudio que pueden ayudar al adolescente en su etapa de estudio posterior.

 

Hay sistemas educativos que dan más importancia a unos aspectos que a otros, desde los que hacen más hincapié en la economía y el mundo de la empresa, como por ejemplo algo que obtenemos al estudiar un curso escolar en Estados Unidos, hasta los que se basan más en el aspecto filosófico y social.

 

Tener una visión más global de la educación y las estrategias de estudio facilitaran las diferentes transiciones del adolescente en la vida.

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