Trastorno de Identidad Disociativo (Personalidad multiple)

10 Consejos para el trastorno de Identidad Disociativo

El trastorno de identidad disociativo se manifiesta por la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad en la persona que lo padece. Cada una de estas “personalidades” tiene un patrón específico y persistente de acción, percepción, interacción y concepción del entorno y de sí mismo.

Es un trastorno que aparece en la infancia y muy frecuentemente se mantiene en la edad adulta. Durante la disociación la persona se aleja de la realidad y crea una nueva realidad y una nueva identidad. No se recuerda lo acontecido cuando la otra/s identidad/es tiene/n el control.

Causas del trastorno de identidad disociativo

Aparece en la infancia, cuando el niño/a ha sufrido un abuso continuado y repetido, normalmente en forma de abuso sexual. El abuso lleva al niño/a a una situación de estrés, que abruma al niño y que no sabe controlar. Se unen y alternan las sensaciones de dolor y miedo y se despliega un mecanismo de defensa contra esta realidad hostil, se produce la disociación o la aparición de una identidad que le lleva a una nueva realidad.

No todas las personas responden con este mecanismo de defensa, no todos son capaces de disociar para escapar de una realidad. Las personas que son capaces de disociar suelen ser muy creativas y fácilmente hipnotizadas.

La disociación aparece como respuesta a un trauma que genera una situación abrumadora, pero para que esta disociación evolucione a un trastorno de identidad disociativo, el trauma debe ser repetido a lo largo del tiempo.

 Identidad Disociativo

Las diferentes identidades

El trastorno de identidad disociativo era conocido anteriormente como trastorno de personalidad múltiple. Se caracteriza por la existencia de al menos dos personalidades diferentes que se alternan en el control de la conducta de la persona.

De todas las personalidades siempre hay 1 o 2 que suelen asumir de manera habitual el control de la conducta, ésta o éstas se denominan host (del inglés huésped), y las demás personalidades alters (transformaciones). Las diversas identidades se diferencian claramente entre sí, tienen nombres diferentes, gustos y conductas propias, así como características psicológicas específicas. En muchas ocasiones suelen ser caracteres opuestos.

10 Consejos para el trastorno de identidad disociativo

 

  1. Acude a un especialista que pueda tratar las identidades para integrarlas en una, antes de que se generalice en la edad adulta.
  2. Indaga y conoce las causas del trastorno y trabaja sobre el malestar emocional provocado.
  3. Fortalece la autoestima y confianza del niño/a, de este modo no necesitará una identidad que le proteja.
  4. Muéstrale tu apoyo y ayuda. Es importante que se sienta querido para superar el trauma.
  5. Ayúdale a entender la situación traumática y a no sentirse culpable.
  6. Actúa con calma ante las diferentes disociaciones, no fuerces la aparición de identidades ni la desaparición de las mismas.
  7. Explícale, en la medida de lo posible el trastorno, entenderlo y ser consciente de ello, puede ayudarle.
  8. Ten calma y paciencia, el tratamiento del trastorno de identidad disociativo, puede durar varios años.
  9. Muéstrale tu amor incondicional y apórtale seguridad.
  10. Trata de desarrollar estrategias alternativas para superar el malestar (dolor, rabia, etc), si se liberan del malestar no necesitarán alejarse de la realidad.

 

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

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