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Cuida de la salud emocional del niño

La salud es un concepto, que a menudo se queda reducido al plano físico, pero el ser humano es un ser global y cuando hablamos de su salud debemos acuñar un concepto integral de salud que abarque no solo la salud física, sino también la salud emocional y la social.  Las familias se preocupan por mantener la salud física de los niños, acuden a revisiones médicas y prestan atención a enfermedades, dolencias y cambios, pero ¿qué ocurre con la salud emocional?

salud emocional

La salud emocional del niño

La salud es un concepto amplio e integral que se entiende como el estado de bienestar del ser humano, entendido éste como ser global. El ser humano es un ser global, y por lo tanto su salud debe abarcar las diferentes esferas de su persona: física, social y emocional. Además las tres esferas están relacionadas y son interdependientes.

La salud emocional del niño es muy importante, ya que será la garantía de su bienestar y va a influir en su salud social y en su salud física.

El niño emocionalmente sano es un niño feliz, adaptado a su entorno, con sana autoestima y capaz de enfrentarse a los problemas y adversidades.  A menudo nos preocupamos por la salud física de los niños, pero ¿cómo cuidamos su salud emocional?

 

¿Cómo cuidar la salud emocional de los niños?

La salud emocional, parte de una educación emocional que aporte cobertura a las necesidades emocionales y afectivas del niño. Cuando logramos satisfacer estas necesidades el niño crece sin carencias afectivas y puede desarrollar su inteligencia emocional.

  • Muestra tu cariño de forma explícita. El niño ha de percibirse querido y aceptado. Cuando le demostramos nuestro afecto le estamos demostrando que es digno de afecto que merece ser querido, que le queremos y aceptamos tal y como es. De este modo el también aprende a quererse y aceptarse tal y como es.
  • Acepta y respeta sus emociones para que ellos también lo hagan y puedan aprender a regularlas. No aceptar las emociones del niño, puede conllevar impotencia y frustración y estrategias inadecuadas de regulación. Las emociones son parte natural de las personas y también del niño, por eso debemos aceptarlas y enseñarles a aceptarlas y respetarlas, ese será el primer paso para no sentirse mal con sus estados emocionales y empezar a regularlas.
  • Muestra sintonía emocional. La sintonía emocional consiste en llegar a conectar con sus emociones, y para ello debemos atenderles y escucharles. No se trata de sentir lo mismo que el niño, sino de comprender lo que siente y legitimizar su emoción.
  • Otro aspecto fundamental consiste en ser capaces de responder a sus necesidades afectivas y emocionales. Al ofrecer responsividad, el niño crece confiando en sus personas de apego y crece seguro de que sus necesidades serán atendidas.
  • Asumir nuestro rol de adultos y establecer límites claros. Los adultos tenemos que ofrecer afecto y sintonía emocional, pero los niños también necesitan límites y figuras que les eduquen. Es labor de adulto saber decir que no y establecer límites sin salirse de su rol de padres.

 

 

© 2018  Cuida de la salud emocional del niño Celia Rodríguez Ruiz Psicóloga y Pedagoga @educa_aprende

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