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¿Qué son los Trastornos del Espectro Autista (TEA)? 13 Signos de alerta

Los trastornos del espectro autista (TEA), también denominados trastornos generalizados del desarrollo (TGD), son un tipo de trastorno relacionado con el desarrollo neurológico del sistema nervioso. Las personas con TEA, tienen una manera diferente de procesar la información y de dar respuesta a su entorno, su forma de relacionarse con el mundo difiere de lo habitual, afectándose la comunicación y relación con otras personas.

Los trastornos enmarcados dentro del espectro autista, tienen diversas manifestaciones, los síntomas son heterogéneos y pueden variar de una persona a otra, dando lugar a una enorme variabilidad. Es por ello que se emplea el término espectro, porque hace posible una definición más amplia y flexible del trastorno. No podemos entender este trastorno como una categoría, sino más bien como un continuo, dentro de un grupo heterogéneo de manifestaciones de síntomas, que a su vez aparecen de un modo diferente en cada persona.

Aunque comparten una base común: un funcionamiento mental diferente que genera alteraciones en tres aspectos interacción social, comunicación e imaginación.

 autismo

Trastornos del Espectro Autista

  • Trastorno autista: se corresponde al autismo tradicional.
  • Síndrome de Asperger: aparece algunos síntomas del autismo, pero de forma más leve.
  • Trastorno generalizado del desarrollo no especificado: también conocido como autismo atípico. Son niños y niñas con alteraciones en la socialización pero que no padecen ni autismo, ni síndrome de asperger.
  • Algunos autores y fuentes, incluyen también dentro del espectro: el trastorno desintegrativo de la infancia y el síndrome de Rett.

Las manifestaciones del TEA

Los diferentes síntomas suelen manifestarse antes de los tres años. El TEA es crónico, es decir dura toda la vida, el funcionamiento cerebral es diferente y eso no se puede cambiar. Con un tratamiento temprano y adecuado, los síntomas mejoran, ya que pueden aprender las destrezas y competencias que les permiten desenvolverse(con una educación adecuada a sus características y a su funcionamiento cerebral), y podrán mejorar su calidad de vida e incluso

No tienen por qué tener limitaciones intelectuales, en muchos casos, presentan una inteligencia superior a la media. Es decir su aprendizaje no presenta limitaciones, pero lo que si les limita es la manera de acceder al mismo, es importante adaptar la enseñanza a su modo de aprender y funcionar.

La atención y la estimulación adecuadas son fundamentales, ya que los niños y niñas que reciben una intervención adecuada, pueden desarrollar las estrategias necesarias para convertirse en adultos independientes capaces de desenvolverse en la sociedad.

Algunas aclaraciones sobre el TEA

  • El TEA, no es una enfermedad, sino un trastorno que dura toda la vida e implica una forma distinta de percibir la realidad. El funcionamiento del cerebro de los niños y niñas con TEA, difiere del modo habitual.
  • El TEA, no implica retraso mental, ni es una forma del mismo. La manera de pensar, de las personas con TEA, es distinta, peros sus capacidades no son limitadas.
  • El TEA no lleva consigo una incapacidad de sentir emociones. Los niños y niñas con TEA tienen emociones, pero no las expresan del modo habitual. Es importante que las personas cercanas aprendan a reconocer las manifestaciones emocionales de estos pequeños.
  • El TEA, es una forma diferente de sentir y pensar. No podemos esperar que se comporten, piensen y sientan como lo hacen los demás. Es fundamental la comprensión y el acercamiento.
  • Los niños y niñas con TEA, son como cualquier otro niño/a. Tendrán por lo tanto sus fortalezas y debilidades. Comprender como funcionan, nos puede ayudar a conocer sus fortalezas y debilidades y ayudarles a su desarrollo.

Síntomas de alerta

  1. No reacciona cuando se pronuncia su nombre.
  2. No señala objetos que le interesen.
  3. No juega representando situaciones imaginarias.
  4. Evita el contacto visual.
  5. Suele jugar solo.
  6. No expresa sus sentimientos o tiene dificultades para expresarlos.
  7. Tiene retrasos en el lenguaje y en el habla.
  8. Los cambios aunque sean mínimos, le irritan con facilidad.
  9. Puede mecer su cuerpo, con movimiento repetitivo.
  10. Sus reacciones pueden parecer extrañas, como reírse en situaciones que no lo requieren, gritar ante un ruido.
  11. Tiene conductas obsesivas, como apilar objetos en un mismo orden, ver siempre la misma película,…. Estas conductas suelen responder a la necesidad de no salirse de la rutina.
  12. No contesta cuando se le pregunta.
  13. Repite siempre una misma palabra.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

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