Por qué la publicidad gusta a los niños (y cómo protegerlos)

publicidad en niños

Desde tiempos inmemoriales, los niños han sido el centro de atención de muchos anunciantes. ¿Por qué? Porque tienen la capacidad de influir en las decisiones de compra de sus padres. Pero, ¿por qué les atraen tanto los anuncios? Aquí lo analizamos y te damos consejos sobre cómo protegerlos.


La psicología detrás de la publicidad para niños

El cerebro de un niño es como una esponja, absorbe todo lo que ve y escucha. A esta edad, su capacidad para discernir entre la realidad y la fantasía es limitada. La publicidad aprovecha esto, presentando productos de maneras llamativas y divertidas, haciendo que todo parezca mágico. Un juguete, un cereal o una golosina se transforman, en el mundo publicitario, en elementos de ensueño y diversión.


Colores, música y personajes entrañables

Los anuncios dirigidos a niños suelen estar llenos de colores brillantes, música pegajosa y personajes que pueden llegar a ser íconos de su infancia. Estos elementos capturan su atención y les generan una conexión emocional con el producto, algo que las marcas saben y explotan a la perfección.


La conexión con el marketing directo

Muchos de los anuncios que atraen a los niños no aparecen sólo en la pantalla: suelen ir acompañados de otras estrategias de marketing, como el marketing directo por email. Empresas especializadas como Across gestionan estas campañas, enviando correos electrónicos directos que complementan la publicidad televisiva, aumentando así el impacto en el público objetivo. Estos correos pueden incluir juegos, vídeos, ofertas especiales o cualquier otro contenido que refuerce el mensaje publicitario.


Influencia en las decisiones de compra

Si alguna vez has estado en un supermercado con un niño, sabrás lo influenciables que pueden ser. Se sienten atraídos por aquellos productos que han visto en la publicidad, convencidos de que son los mejores o los más divertidos. Esta influencia directa en las decisiones de compra es otro motivo por el cual la publicidad infantil es tan poderosa.


Riesgos y consecuencias

La exposición constante a la publicidad puede generar en los niños una visión materialista del mundo, donde el tener parece más importante que el ser. Además, pueden desarrollar hábitos poco saludables, como el consumo excesivo de azúcares o alimentos procesados, si esos son los productos que se les anuncian con mayor frecuencia.


¿Cómo proteger a nuestros niños?

Límites en el tiempo de pantalla: Limitar el tiempo que los niños pasan frente al televisor o la tablet puede reducir su exposición a la publicidad.

Hablar con ellos: Es esencial hablar con nuestros hijos sobre lo que ven en la publicidad, enseñándoles a cuestionar y a entender el objetivo detrás de cada anuncio.

Uso de herramientas de control parental: Hoy en día, hay muchas aplicaciones y herramientas que permiten filtrar el contenido al que los niños pueden acceder.

Educar en el consumo responsable: Enseñar a los niños a ser consumidores críticos y responsables es la mejor defensa contra las tácticas publicitarias.


Conclusión

La publicidad dirigida a niños es poderosa y tiene un impacto directo en sus preferencias y decisiones. Como adultos responsables, es nuestro deber educarlos y protegerlos, enseñándoles a discernir y a ser consumidores conscientes en un mundo lleno de mensajes comerciales.

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