Mi hijo me lleva la contraria en todo, ¿Qué puedo hacer?

por qué los hijos llevan la contraria
Comparte en tus redes sociales......
Share on Facebook
Facebook
0Pin on Pinterest
Pinterest
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Mi hijo me lleva la contraria en todo: La convivencia familiar se ve alterada frecuentemente cuando los hijos no obedecen, desafían, llevan la contraria y tienen un “no” como respuesta. Esta situación preocupa a los padres, quienes a veces no logran entender dicho comportamiento y desean saber qué pueden hacer al respecto.

Hoy en día somos parte de una sociedad heterogénea, con grandes diferencias que han llevado a la necesidad de ir fomentando normas y límites para una adecuada convivencia.

Igual que sucede en la sociedad, en una familia se necesitan normas y límites. Como cita la psicóloga Silvia Álava Sordo de Madrid, en su libro “Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron”. Quien explica que “los niños necesitan normas y límites, y cuando no los tienen, están muy perdidos, no saben qué es lo que tienen que hacer, qué es lo que se espera de ellos, y tampoco saben qué camino deben elegir”.

La mayoría de los expertos coinciden en que poner límites a ciertas conductas es indispensable.

Entre las distintas inquietudes y quejas de los padres, una que nunca falta es la de que “Mi hijo me lleva la contraria en todo”, lo cual puede generar en la familia desacuerdos y oposición, con una importante carga para los padres y una situación de estrés en ambas partes.


¿Qué hago, por qué los hijos llevan la contraria? Causas

  • A menudo, forma parte normal del crecimiento en las etapas de infancia y adolescencia, cuando el desarrollo cognitivo y emocional pasa por una fase de contradicciones, en la cual se quiere ser independiente y tomar sus propias decisiones.

Es por ello, que los jóvenes pueden mostrar una actitud desafiante, testaruda, caprichosa e irritable, con frecuentes rabietas.

Las edades en las que se suele ver este comportamiento son entre los 2 a 4 años, de los 7 a 9 años y en la adolescencia. Por consiguiente, es muy importante que los padres conozcan esta fase conflictiva y normal en sus hijos, para que puedan manejarla adecuadamente y eviten su extensión.

  • El tipo de educación: es otro factor que puede provocar una actitud discordante y opositora en los hijos, sobre todo cuando los padres suelen ser muy rígidos, de mucha autoridad y de castigos, lo cual puede provocar desacato de las normas y límites, resentimiento, revancha, rebeldía y hasta retraimiento con baja autoestima.
  • Las conductas aprendidas: son otra de las causas señaladas en provocar una actitud contradictoria y opositora de los hijos, ya que ellos imitan lo que observan y escuchan, bueno o malo.
  • Para llamar la atención, cuando se sienten desatendidos o celosos.
  • Cuando los límites y normas establecidos no son fijos, puede provocar inseguridad y desorientación en lo hijos.
  • Castigos severos.

Las anteriores, son algunas de las posibles causas de por qué los hijos llevan la contraria a los padres. Los expertos consideran que este comportamiento a menudo es normal, que forma parte de un desarrollo emocional de autoafirmación, donde los hijos quieren demostrar sus necesidades y puntos de vista con una oposición de vez en cuando, principalmente cuando se sienten cansados, con hambre o ante situaciones de estrés.

No obstante, cuando esta actitud es muy frecuente y se mantiene en el tiempo, se pueden presentar dificultades en la convivencia familiar, social y escolar, lo que amerita mayor atención, ya que puede tratarse de un trastorno de desafío y oposición hacia figuras de autoridad que interfiere negativamente en el niño.


¿Cómo se debe actuar en estos casos?

Lo que los expertos aconsejan es lo siguiente:

  • El estilo de crianza que se aconseja para los hijos es el democrático, ya que los padres le ponen límites que le darán seguridad y apoyo, pero también deben ser flexibles y comprensivos con algunas demandas de los hijos.
  • Los padres deben estar muy atentos con el modo que proceden delante de los hijos, ya que son espejos ante ellos y cualquier actitud de enfado, protestas, ira o malas caras, serán conductas que los hijos aprenderán.
  • Se deben evitar los gritos y los insultos, es mejor hablar manteniendo la calma, pero siendo firme de no sobrepasar los límites ni las normas establecidas, explicándoles que existen los desacuerdos y que es válido que comunique su punto de vista.
  • Los límites y normas se deben mantener de manera respetuosa, dando opciones.

No te agobies y sigue estos consejos

Los expertos en psicología infantojuvenil explican, que no debe ser tan preocupante que los hijos protesten o lleven la contraria y muestren otros puntos de vista, siempre y cuando no se convierta en algo cotidiano o permanente y haga difícil la convivencia familiar.

Los límites y normas establecidas por los padres forman parte de la formación y orientación de los hijos que se desenvuelven en una sociedad, donde existen normas y debe existir el concepto de respeto.

Cuando los hijos llevan la contraria la paciencia debe ser primordial y los padres se deben ajustar a su nivel de edad, haciéndoles entender que puede haber desacuerdos y que no siempre se puede conseguir lo que se quiere.

Finalmente, cuando la actitud opositora o las protestas se tornan persistentes e intensas se debe buscar ayuda especializada.

¿Qué hago, por qué los hijos llevan la contraria? Clic para tuitear
© 2022 ▷ Educa y Aprende ➡➤ [ ¿Qué hago, por qué los hijos llevan la contraria? ] Escuela de padres @educa_aprende 
Comparte en tus redes sociales......
Share on Facebook
Facebook
0Pin on Pinterest
Pinterest
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.