Poesía infantil: un tipo de lectura que no puede faltar para tus hijos

Hay muchos tipos de obras literarias diferentes que son adecuados para los más pequeños de la casa. Desde los cuentos ilustrados hasta las novelas ligeras o incluso las fábulas son idóneas para que comience a despertarse el interés por la lectura y por descubrir nuevas historias; sin embargo, si hay un género que influye considerablemente, y de forma positiva, en los niños, ese es sin duda la poesía.

Rimas asonantes o consonantes, versos de sílabas variables y estrofas distribuidas de todas las maneras posibles. No importa cómo se construyan los poemas, porque su efecto sigue siendo realmente bueno para estimular diferentes facetas de los niños y las niñas, fomentar su creatividad y disparar sus capacidades en numerosos campos. No es mala idea echar un vistazo a páginas web como https://frasesbonitas.pro/poesias-ninos/ para ver ejemplos de este tipo de poesía y así hacerse una buena idea de lo que encaja con los gustos de “esos locos bajitos”, como bien decía Serrat.

Posiblemente te estarás preguntando por qué tanto interés por fomentar la lectura de poesía infantil, y lo cierto es que no son pocas las razones que empujan a ello. Aquí te vamos a explicar la importancia que tiene a través de los efectos que genera en los pequeños. De esta forma, descubrirás por qué es tan relevante como se dice.


¿Por qué es tan importante la poesía para los niños?

Son muchos los motivos que nos obligan a hablar de la poesía como un elemento fundamental para el correcto desarrollo de ciertas aptitudes de los más pequeños de casa. Si quieres saber por qué es tan importante la poesía para los niños, tan solo tienes que seguir leyendo todo lo que tenemos que contarte a continuación:

Mejora el desarrollo lingüístico

Aunque la poesía infantil es más simple que la general, sí es cierto que introduce conceptos y construcciones que pueden ser muy poco habituales en el día a día de los más pequeños. Esto les permite aprender nuevos conceptos, ampliar su vocabulario y dominar una sintaxis más completa y variada que la normal en su edad.

En resumidas cuentas, es la mejor forma de desarrollar el lenguaje de los más pequeños de casa. Les permite aprender a asimilar conceptos nuevos, amoldarse a nuevas construcciones escritas y hasta potencia la expresión verbal gracias al uso de las rimas.

Favorece el gusto por la literatura

El hábito de la lectura es uno que nos conviene introducir en nuestra vida diaria, y la mejor forma de fomentarlo es desde las edades más tempranas. Existen muchas obras infantiles con cuentos y fábulas idóneas para los más pequeños, pero la poesía añade una musicalidad y unas construcciones poco habituales, que pueden despertar aún más su interés por leer y descubrir esa nueva forma de expresión, para ellos.

De esta forma, la poesía se posiciona como una muy buena manera de conseguir que el interés por leer se vaya incrementando en los niños y, así, puedan mejorar sus aptitudes tanto de escritura, como de lectura, de expresión y de otras muchas facetas.

Alimenta la creatividad

Por lo general, la poesía siempre implica que el lector haga un pequeño ejercicio de esfuerzo para construir una imagen mental de lo que se cuenta, y lo que es mejor, para que, a través del simbolismo y las expresiones utilizadas, se pueda hacer una buena idea de lo que realmente se quiere contar. Esto, sumado a la musicalidad que domina los versos y las estrofas, hace que la creatividad se vea fuertemente alimentada de manera constante.

El niño, leyendo poesía, descubre nuevas formas de contar sucesos y, sobre todo, está constantemente imaginando la historia que se cuenta con cada rima y cada figura empleada. Un ejercicio que le ayuda a ser más creativo y a asimilar esas nuevas formas de expresión para aprovecharlas por sí mismo.

Desarrolla la musicalidad

Uno de los aspectos más importantes para entender una buena poesía y, sobre todo, saber leerla, es tener cierto sentido de la musicalidad. En el fondo, ese es el corazón de la construcción en versos, de la distribución de las sílabas y la agrupación de las estrofas. Las rimas hacen que haya cierto tono musical en la lectura de una poesía, y eso también sirve para desarrollar el oído del niño, que a su vez aprende a mejorar su capacidad de lectura.

Es un constante estímulo en este sentido, algo que puede ayudarle considerablemente en el futuro, sobre todo en lo relacionado con la música y lo melódico.

Estimula la memoria rítmica y auditiva

La poesía es un constante estímulo para la memoria visual por el grafismo de sus estrofas, pero al mismo tiempo es muy buena para estimular tanto la memoria auditiva como la rítmica. A colación del punto anterior, sobre el desarrollo de la musicalidad, leer poesía en voz alta ayuda a memorizar melodías y, sobre todo, a reconocerlas rápidamente.

Son dos tipos de memoria que influyen bastante de cara al futuro, sobre todo en el campo creativo, ya que permiten identificar ritmos y melodías con facilidad.

Todo esto lo deja más que claro. La poesía es un género literario ideal para hijos e hijas, para niños y niñas. Hay que comenzar a despertar su interés por ella para aprovechar todos estos beneficios, y otros tantos que genera su lectura.

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