Trucos para educar al niño caprichoso

A veces  nuestro niño puede ser muy caprichoso. Cualquier cosa que ven anunciada o en los escaparates a menudo llama su atención y comienzan sus demandas, “quiero………..”, “cómprame un…………..”, “necesito…………” Las exigencias de los niños y niñas pueden volverse demasiado extremas, lo que puede ser motivo de conflicto familiar. Hacer frente a los caprichos de los niños y niñas y encontrar el equilibrio entre darles lo que necesitan y consentirles puede ser un gran reto para muchas familias.

Los caprichos de los niños y niñas

 

Algun niño puede ser extremadamente caprichoso, no valoran lo que tienen y exigen siempre más. Parece que no puedan, o no quieran reprimir o controlar sus deseos y que piensen que los adultos tienen la obligación de satisfacer sus deseos. Cuando no consiguen lo que quieren, reaccionan con explosiones de rabia, berrinches, rabietas, etc. Y, tampoco obtenemos buenos resultados cuando cedemos a sus caprichos, ya que suelen aburrirse enseguida de aquello que querían y enseguida tienen nuevas demandas.

niño caprichosos

El niños caprichoso

Es normal que los niños y niñas pidan cosas, y más cuando son bombardeados continuamente por publicidad desde diversos medios. Pero en algunos casos las demandas son extremas y sus reacciones cuando éstas no son cubiertas también. En estos casos podemos hablar de niños y niñas caprichosos. Veamos algunas características de esos niños y niñas, que nos van a permitir distinguirlos y reconocerlos fácilmente:

  • Piden demasiadas cosas. Normalmente, casi todo lo que ven en los anuncios o escaparates se convierte en objeto de su deseo.
  • Suelen insistir, llegando a exigir, “ lo quiero ya”, “lo necesito”, etc.
  • Si no lo consiguen tienen una reacción de enfado exagerada, con rabietas y berrinches desproporcionados.
  • Cuando lo consiguen se cansan rápidamente y vuelven a pedir algo nuevo.
  • Piden cosas que realmente no necesitan.

Trucos para educar al niño caprichoso

Los caprichos de los niños y niñas pueden remediarse, con algunas reglas de actuación sencillas, podemos enseñar a nuestros pequeños otros modos de comportarse y ayudarles a controlar sus caprichos y valorar realmente lo que tienen.

  • Ayúdale a tomar conciencia de sus caprichos. Cada vez que nos pida algo, mediante preguntas podemos ayudarle a reflexionar y darse cuenta de que se trata de un capricho. Prueba a preguntarle: “¿Realmente quieres eso?”, “¿Seguro que no tienes algo parecido?” “¿Lo necesitas para algo?” “¿Lo vas a usar?”.
  • Ponle límites a sus caprichos. Por ejemplo si vamos a comprar chuches le recordamos cuanto podemos gastarnos y que ya no podremos gastar más en ese día, o recuérdale que solo puede pedir una cosa, que piense bien lo que quiere, etc.
  • Desviar su atención. Esto resulta muy efectivo con niños y niñas pequeños. Cuando veamos que piden algo, y que insisten en ello, desviamos su atención hacía otra cosa. Es importante que esa otra cosa sea de su agrado, como por ejemplo “mira donde está el parque, vamos al tobogán” o “mira que perrito más bonito”, etc.
  • Ofréceles alternativas. Cuando tengan demasiados caprichos una manera efectiva de limitarlos consiste en ofrecer alternativas, así tendrán que escoger una cosa y no podrán demandar sin límite.
  • Es importante que todos los adultos mantengamos las mismas pautas a la hora de cortar sus caprichos. Los niñ@s son muy listos y si ven que pueden conseguir lo que quieren de alguien, insistirán a esa persona.
  • Ofréceles Es decir, cuando quieran algo, cambia la situación y ofréceselo como recompensa.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@educa_aprende

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.


Notice: Undefined index: deny_text in /home/educayaprende/public_html/wp-content/plugins/click-datos-lopd/public/class-cdlopd-public.php on line 346