10 Consejos para mejorar las conductas agresivas en niños

mejorar las conductas agresivas

En ocasiones los niños y niñas presentan conductas agresivas, que pueden ser verbales o físicas a modo de insultos, contestaciones, golpes, empujones, lanzar objetos, etc. Este tipo de conductas genera una preocupación en las familias y provoca dificultades en las relaciones sociales de los pequeños.

Es necesario conocer las causas de las conductas agresivas, entender al niño agresivo y actuar para modificar esas conductas por otras más favorables.


Qué es una conducta agresiva

Una conducta es una acción que ocurre en respuesta a una emoción y viene determinada por diversos factores. La emoción es la base que dirige la conducta. Dicha emoción se acompaña de dimensiones del contexto: familia, escuela y sociedad, siendo este contexto el responsable del aprendizaje de modelos de conducta determinados y donde se aportan contingencias que moldean los actos. Las emociones y el contexto, se unen a un grupo de variables personales, como el temperamento.

Esta conjunción de factores puede dar lugar a una respuesta agresiva.

Dicho de otro modo, la conducta agresiva nace por una emoción que produce un malestar emocional, como la rabia, la frustración, el enfado, … El niño necesita dar respuesta a esa emoción y dejarla salir, en su contexto puede tener modelos agresivos y reforzadores de la conductas violentas, y al carecer de estrategias para regular sus emociones, la única manera que sabe de responder es a través de la agresividad.

agresividad en niños

La conducta agresiva en niños puede manifestarse de diversas formas y por distintas razones. Es importante reconocer las características de este tipo de comportamiento para poder abordarlo adecuadamente. A continuación, se presenta un listado de las principales características de la conducta agresiva en la infancia:

  1. Respuestas físicas: Esto incluye golpear, patear, morder o empujar a otros niños o adultos. A menudo, estos comportamientos surgen como una reacción impulsiva ante una situación percibida como amenazante o frustrante.
  2. Reacciones verbales: Incluye gritar, insultar o utilizar un lenguaje hostil. Los niños pueden recurrir a la agresión verbal como medio para defenderse o expresar su descontento.
  3. Actitudes de desafío: Los niños pueden mostrar resistencia a la autoridad o desobediencia a las normas establecidas, tanto en el hogar como en la escuela. Este comportamiento desafiante puede ser una forma de buscar atención o probar límites.
  4. Comportamiento destructivo: Puede manifestarse en la destrucción de juguetes, mobiliario o cualquier otro objeto a su alcance. Este tipo de conducta puede ser un indicador de frustración o ira acumulada.
  5. Dificultades en la interacción social: Los niños con conductas agresivas pueden tener problemas para hacer amigos o mantener relaciones positivas con sus compañeros debido a su comportamiento disruptivo o intimidante.
  6. Bajo control de impulsos: A menudo, estos niños actúan impulsivamente sin considerar las consecuencias de sus acciones, lo que puede llevar a episodios de agresión repentina.
  7. Actitudes de intimidación o acoso: Incluye comportamientos repetitivos que buscan intimidar, acosar o dominar a otros niños. Puede ser físico, verbal o incluso a través de medios digitales (ciberacoso).
  8. Respuestas emocionales intensas: Los niños pueden mostrar una incapacidad para manejar emociones intensas, lo que resulta en explosiones de ira o frustración que pueden desencadenar comportamientos agresivos.
  9. Falta de empatía: Puede haber una dificultad para comprender o preocuparse por los sentimientos de los demás, lo que contribuye a la persistencia de la conducta agresiva.
  10. Búsqueda de atención: En algunos casos, la conducta agresiva puede ser una forma de buscar atención de padres, maestros u otros adultos significativos en su vida.

Es crucial abordar estas conductas de manera temprana y adecuada, mediante estrategias de intervención psicológica y educativa, para promover el desarrollo de habilidades sociales positivas y la gestión adecuada de emociones y conflictos.

Cómo son las emociones responsables de las conductas agresivas

Dos dimensiones de las emociones van a determinar el temperamento y son las responsables directas del desarrollo de la conducta violenta. Estas dimensiones son:

  • Emocionalidad: definida como la facilidad e intensidad con la que las emociones son desencadenadas y experimentadas por el niño.
  • Regulación emocional: las estrategias para manejar esa activación emocional.

Cuando hablamos de agresividad en niños, es importante adaptar la comprensión de los distintos tipos de agresividad a sus contextos de desarrollo y socialización. A continuación, te detallo cómo se pueden manifestar los tipos de agresividad específicamente en niños:

  1. Agresividad física: Es la forma más evidente de agresividad en niños y puede incluir comportamientos como golpear, patear, morder o empujar a otros niños durante el juego o en conflictos.
  2. Agresividad verbal: En niños, esto puede manifestarse a través de gritos, insultos, burlas o el uso de palabras hirientes dirigidas a otros niños o adultos. Es una forma de expresar frustración o ira que no implica contacto físico.
  3. Agresividad pasiva: Aunque menos directa, la agresividad pasiva en niños puede observarse en acciones como ignorar deliberadamente instrucciones, hacer las tareas de manera intencionalmente lenta o incorrecta, o no responder cuando se les habla como forma de expresar su descontento o resistencia.
  4. Agresividad relacional: Es común en el entorno escolar y puede incluir excluir a otros niños de juegos o grupos sociales, difundir rumores o mantener secretos como forma de control o castigo hacia otro niño.
  5. Agresividad reactiva: Este tipo de agresividad ocurre en respuesta a una provocación percibida o una frustración y es típicamente impulsiva. Los niños con agresividad reactiva pueden tener dificultades para manejar situaciones estresantes y responder de manera excesivamente agresiva.
  6. Agresividad instrumental: En niños, esto puede verse cuando usan la agresión para conseguir algo que desean, como un juguete, atención de los adultos, o establecer dominio en un grupo de pares.
  7. Autoagresión: Aunque menos común, algunos niños pueden mostrar comportamientos de autolesión como morderse o golpearse a sí mismos, a menudo como una forma de lidiar con emociones intensas o situaciones abrumadoras.
  8. Agresividad simbólica: En niños, esto puede incluir romper juguetes o dibujar imágenes violentas como una forma de expresar sus sentimientos o frustraciones sin dirigir la agresión hacia otros directamente.
  9. Agresividad defensiva: Se da cuando un niño se siente amenazado o acorralado y responde con agresividad para protegerse. A menudo, este tipo de agresión surge en situaciones de acoso o cuando el niño siente que no tiene otra opción para escapar de una situación.
tipos de agresividad

  1. Dota al niño de estrategias de autorregulación emocional, entendidas como la habilidad de dar una respuesta adaptada a sus estados emocionales.
  2. Entrenamiento en autocontrol de los impulsos. Es fundamental ayudarles a controlarse.
  3. Desarrolla la competencia social del niño. Para ello ayúdale a adquirir estrategias de resolución de problemas y conflictos, empatía, asertividad, etc.
  4. Analiza las contingencias que desde la familia o escuela recibe el pequeño. Sin darnos cuenta podemos estar reforzando las conductas agresivas del niño, si le damos lo que quiere para que cese esta conducta o le prestamos atención.
  5. Evita cualquier tipo de agresividad en tu estilo de crianza, los gritos y los castigos, pueden constituir tipos de violencia. Los pequeños pueden tomar como modelo de actuación este tipo de reacciones, aprenden que ante un enfado lo normal es gritar.
  6. Crea un clima de seguridad y confianza donde los niños y niñas puedan expresarle sin miedo.
  7. Habla de tus emociones y de las suyas para lograr una identificación de las mismas.
  8. Desarrolla su autoestima, su seguridad y su confianza, le ayudarán a comprender determinadas situaciones sociales y evitar determinados estados emocionales.
  9. Evita la visualización de escenas violentas en los medios de comunicación.
  10. Refuerza positivamente sus logros.
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© 2024 ▷ Educa y Aprende ➡➤ [ 10 Consejos para mejorar las conductas agresivas en niños ] Escuela de padres ✏️ Ángel Sánchez Fuentes | 👨‍🎓Docente y creador de blogs educativos @educa_aprende

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