Introduce tu email para suscribirte

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 6.362 suscriptores

Los reflejos del Recién Nacido

Un reflejo es una respuesta muscular automática e involuntaria (no dirigida por el pensamiento) que se produce como respuesta a cierto tipo de estimulación y tiene una función importante para la supervivencia y la defensa de la persona, son movimientos que sirven para proteger el cuerpo. Los reflejos son una señal importante del buen funcionamiento y desarrollo del sistema nervioso.

Desde el momento del nacimiento aparecen de forma innata una serie de reflejos. Éstos son conocidos como los reflejos del recién nacido. Se caracterizan por ser muy estereotipados y ser respuesta a un estímulo específico.

Es fundamental comprobar la presencia o ausencia de estos reflejos ya que nos aportan información sobre el buen funcionamiento del sistema nervioso del bebé. Algunos de estos reflejos desaparecen a lo largo del desarrollo de la persona, a medida que se alcanzan habilidades y funciones cerebrales más avanzadas. Otros en cambio duran toda la vida.

reflejos del recién nacido

Reflejos del recién nacido

  1. Reflejo de búsqueda u hociqueo. Este es el primer reflejo en aparecer. Se produce cuando el bebé percibe algo que le acaricia la mejilla o la comisura de los labios, instintivamente girará la cabeza hacia el lado acariciado en busca de comida. Este reflejo es adaptativo, de supervivencia,  ya que ayuda a encontrar el pecho de la madre y con ello su instinto le guía al alimento.  Este reflejo está presente desde el primer día hasta los cuatro meses. Para comprobar la presencia del mismo puedes acariciar la mejilla del bebé con un dedo y observar como gira la cabeza en esa dirección.
  2. Reflejo de succión. Este reflejo es esencial para que el bebé consiga el alimento, consiste en succionar con energía los objetos que se le acercan a la boca. Está presente desde el nacimiento y desaparece en torno al sexto mes. Para comprobarlo basta con colocar un dedo en la boca del bebé, lo succionará intensamente como forma de obtener alimento.
  3. Reflejo de prensión palmar. Ocurre cuando algo, como un dedo, roza  la palma de la mano del bebé. Como respuesta a esa presión éste cierra la mano agarrando el dedo. Si intentamos retirar el dedo comprobaremos como el bebé aprieta con más fuerza. Está presente desde el nacimiento hasta los cinco o seis meses.
  4. Reflejo de prensión plantar.  El bebé responde doblando los deditos de los pies hacia dentro al notar un roce o presión en la planta del pie. Este reflejo desaparece alrededor del año de edad.
  5. Reflejo de moro.  Este reflejo se produce cuando el bebé nota pérdida de apoyo en la cabeza y percibe la anticipación a una caída o cuando escucha un ruido fuerte que le asusta. Cuando esto ocurre el bebé abre los brazos, los estira hacia adelante como para dar un abrazo y comienza a llorar con fuerza. Dura hasta el cuarto mes de vida. Reacciona ante un susto, este reflejo responde a un instinto de protección.
  6. Reflejo del Paracaídas.  Al sostener al bebé en brazos e inclinarle bruscamente hacia adelante, éste abre los brazos como si quisiera agarrarse e interrumpir la caída. Aparece en torno a los tres meses y suele desaparecer en torno a los doce meses.
  7. Reflejo de arrastre. Si el bebé esta tumbado boca abajo apoyado en su barriguita, mueve las piernas como si quisiera avanzar arrastrándose. Comienza los primeros días de vida y se mantiene hasta aproximadamente los tres meses.
  8. Reflejo tónico del cuello. Cuando el bebé esta tumbado boca arriba y giramos su cabecita hacia un lado responde estirando el brazo hacia el que hemos girado su cabeza y doblando el brazo contrario. Esta posición es similar a la de un esgrimista o espadachín. Desaparece en torno al tercer mes.
  9. Reflejo de enderezamiento y de la marcha. Al sujetar al bebé recién nacido por las axilas, con los pies en una superficie dura, éste estira las piernas y el tronco y levanta la cabeza. Esta reacción está presente hasta el tercer mes. Esto es el enderezamiento. En esta misma posición si el bebé apoya un único pie, reacciona levantando el otro pie como si quisiera andar como un entrenamiento de la marcha.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

>