Etapas del desarrollo evolutivo del niño/a: periodo preoperatorio

Pautas para favorecer su desarrollo

El ser humano nace sin completar su desarrollo con un largo camino por recorrer, un camino de experiencias y aprendizajes, de fracasos y éxitos, para llegar a convertirse en una persona madura en todos sus ámbitos: personal, social, físico, emocional, cognitivo y afectivo. Un camino interminable que comienza desde el primer momento de vida. Los primeros años de vida son la base de este camino de desarrollo, donde pasando por diversas etapas, se alcanzarán importantes hitos del desarrollo. Piaget señala cuatro etapas en el desarrollo del niño/a: periodo sensioromotor, periodo preoperatorio, periodo de las operaciones concretas y periodo de las operaciones formales. Cada una de estas etapas tiene una finalidad, unos hitos que el niño/a logrará, y al mismo tiempo tiene un carácter transitorio y preparatorio para etapas posteriores.

El periodo preoperatorio

Es la etapa que tiene lugar entre los 2 y los 7 años de edad. La etapa preoperacional comienza con la capacidad del niño/a de evocar en su mente aquello que no está presente. El niño/a alcanza un nivel mayor de inteligencia, antes conocía y manipulaba la realidad a través de sus sentidos, ahora podrá hacerlo a través de la mente.

Piaget define esta etapa, como una etapa transitoria hacía las operaciones concretas, la inteligencia se basa en esquemas de acción internos y simbólicos. Se caracteriza por ser reflexiva, se basa en la comprobación de lo que le rodea. La capacidad de poder evocar experiencias con la mente, sin tener que manipular con los sentidos le otorga al niño/a nuevas capacidades y deja de estar centrado en la acción para centrarse en la intuición. Su mente se apoya, en los preconceptos, aún no tiene la capacidad de pensar con lógica, de elaborar conceptos propiamente dichos, generándose una especial y diferente visión de la realidad por parte del niño/a.

periodo preoperatorio

Estadios del periodo preoperatorio

Dentro de esta etapa, se pueden distinguir dos estadios:

  1. Pensamiento simbólico, de los 2 a los 4 años. El niño/a tiene ante sí un mundo completamente nuevo y desconocido que ha de ir descubriendo. Su capacidad mental está aún desarrollándose, empleará la función simbólica para crear una realidad paralela que le ayude a dar sentido a la realidad, a través de un mundo de fantasía que puede controlar a su manera. El símbolo y el pensamiento mágico son los protagonistas de esta etapa.
  2. Pensamiento intuitivo (4 a 7 años): el niño/a avanza en su pensamiento un poco más. Aún no abandona la función simbólica, ni el pensamiento mágico. Pero empieza a intuir la realidad, otorga el valor de real a aquello que percibe con sus sentidos, permitiendo interiorizarlo. Es capaz de establecer clases y relaciones entre las cosas, y usar números, pero todo de manera intuitiva, aun no tiene conciencia del porqué, ni del procedimiento empleado.

Características del pensamiento en la etapa preoperatoria

  • Egocentrismo: Todo su mundo se centra en él, es incapaz de tener en cuenta el punto de vista de los otros. El niño/a entiende el mundo desde su perspectiva y cree que todo el mundo tiene la misma perspectiva.
  • Centración: Es la tendencia a centrarse únicamente en determinados aspectos de las situaciones.
  • Artificialismo: Piensa que todo lo que le rodea es artificial, construido por el ser humano. Puede entenderse como una extensión de su egocentrismo, todo se centra en el ser humano.
  • Animismo: Todos los objetos son animados, atribuye a objetos inanimados, cualidades y características de los seres vivos.
  • Sincretismo: Vinculan ideas que no tienen relación, lo que les lleva a cometer errores de razonamiento.
  • Irreversibilidad: no comprende el doble sentido de determinados procesos. No entienden la conservación de las cantidades aunque cambie la forma.
  • Razonamiento estático: el mundo y las cosas no cambian.
  • Pensamiento simbólico: emplea símbolos, que representan la realidad. Crea un mundo paralelo que conoce y controla, que le da seguridad, que simboliza el mundo real, permitiéndole una comprensión sutil.
  • Pensamiento mágico: creen en seres imaginarios, la fantasía cobra un papel importante.
  • Atención centrada en la apariencia: se ignoran aquellos atributos que no son aparentes.

Pautas para favorecer el desarrollo en esta etapa

  1. Conoce y comprende las características de la etapa, tenlas en cuenta para adaptarte a su pensamiento.
  2. Utiliza como recurso educativo el juego simbólico y observa cuando lo practiquen solos, te ayudará a entenderle y hacerle entender.
  3. Aprovecha la actividad lúdica para favorecer el desarrollo de su intuición.
  4. Deja que explore y experimente, está descubriendo el mundo y tiene que comprobar.
  5. Al final de la etapa, a partir de los 5 años, intentaremos estimular al niño, pero con paciencia y sin forzar su ritmo, para que vaya adquiriendo procesos de la siguiente etapa. Intentaremos ayudarle a clasificar por ejemplo por colores, a explicarle nuestros puntos de vista, etc. Pero sin forzar, no debemos pretender que el pequeño lo comprenda pues tal vez no esté preparado para ello, pero le iremos introduciendo en una nueva forma de pensamiento que él sólo ira alcanzando y descubriendo.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

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