La enorme importancia de escuchar con atención a tus hijos

interrumpir constantemente a sus padres

Con frecuencia escuchamos a profesionales de la educación, de psicología o pedagogos a cerca de la importancia de escuchar de verdad a nuestros hijos, pero lo que pocas veces se dice es que esta escucha activa y atenta tiene efectos positivos notables no solo en el niño sino en el vínculo padre/madre e hijo.

Veamos, en profundidad y a continuación, la enorme importancia de escuchar con atención a tus hijos.


5 Beneficios de la escucha activa y atenta a nuestros hijos

Reafirma lazos de confianza y seguridad entre madre e hijo

Siendo esta la figura adulta que ayuda a que el niño aprenda e interprete el mundo mediante su palabra, sostén, cobijo, confianza, dulzura, retos, etc no es de extrañar que escuchar con profunda atención aquello que tienen para decir nuestros hijos, favorece notablemente el vínculo. Por otra parte, ayuda a fortalecer la autoestima del pequeño, puesto que sentirá que aquel adulto lo tiene en cuenta; que tiene en cuenta aquello que tiene para decir, cargando de significado ese comentario que proviene del niño y, a su vez, resignificando favorablemente lo que el adulto con amor le responda a su escucha.

Los niños que son escuchados por sus padres, generan empatía en sus relaciones futuras.

La empatía es una participación afectiva de una persona sobre la realidad de otra, mayormente de los sentimientos de otra persona. Por tanto, una persona empática puede ubicarse en el lugar de lo que siente otra persona y sentir sus emociones y sentimientos como si fuesen propios. Esta cualidad, favorece las relaciones sociales y la vida adulta profundamente. Si un niño siente que es escuchado con atención y amor, también sentirá identificación por ese padre o esa madre que lo escucha. En consecuencia, tendrá una mayor capacidad para desarrollar la empatía durante los primeros años de escolaridad que un niño que no es escuchado por sus padres.

Es un modo de comprender el punto de vista de los propios hijos.

Muchos padres no dan cuenta con sus actos que los niños tienen mucho que decir: sus puntos de vista, sus gustos, sus sueños, sus miedos, etc. Escucharlos es un buen modo de entender aquello que nuestro hijo quiere, a qué le teme, qué le preocupa (en caso que algo le inquiete), etc. Con frecuencia, suele sorprender lo que los niños tienen para decir, por lo que resulta ser un gran beneficio para todo el grupo familiar.

Fortalece la sensación de seguridad

Todo niño precisa sentirse seguro. Esta seguridad proviene de los lazos maternos en la mayoría de los casos, aunque con frecuencia también dicha seguridad la proviene del padre, abuelo u otro familiar. No obstante, el hecho de escuchar con dedicación lo que los niños tienen para decirnos, les ayudará a reforzar el sentimiento de seguridad que todo niño precisa, lo cual tendrá consecuencias positivas también en su autoestima y en sus relaciones sociales en general.

Previene determinadas situaciones que pueden conllevar un cierto riesgo

Mediante la escucha y el diálogo podemos llegar a conocer ciertas situaciones y prevenir sus consecuencias, puesto que podemos anticiparnos a los resultados.

A menudo, los niños que hablan con sus padres tienen mayor capacidad de resolver conflictos, puesto que los padres dialogan con ellos ofreciéndoles un abanico de posibilidades para solucionar determinada situación, conflicto o problemática.

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