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El instinto maternal

Un instinto puede entenderse en dos sentidos estrechamente relacionados. Por un lado hace referencia a una conducta innata e inconsciente transmitida genéticamente que hace responder de un modo concreto a determinados estímulos. Por otro lado, otras acepciones del término hacen referencia a un impulso natural, interior e irracional responsable de acción o sentimiento. Es decir podemos entender el instinto, como un tipo de conducta innata, un impulso natural e irracional que nos hace responder de un modo determinado. El instinto maternal puede definirse como un impulso natural e innato responsable de la necesidad de ser madre, de encargarse de la crianza de la prole y que nos lleva a establecer una familia.

El instinto maternal: ¿un mito o una realidad?

Algunos autores afirman que el instinto maternal no existe y otros por el contrario defienden su existencia. Es fácil encontrar argumentos a favor y en contra del instinto maternal. Pero vayamos más a fondo en esta cuestión.

El instinto maternal natural innato no existe

El instinto maternal como una fuerza natural e innata que empuja a las mujeres a la maternidad no existe. Entonces si no existe dicho instinto maternal ¿por qué son muchas las mujeres que aseguran haber sentido ese instinto? La respuesta a este interrogante, es que sí que existe el instinto maternal, pero no entendido como una respuesta natural e innata, sino entendido como un mito, que a su vez se une con un instinto de supervivencia individual y colectivo que sí que existe.

instinto maternal

El mito del instinto maternal y el instinto de supervivencia.

El mito del instinto maternal, como tal, es una creación social y cultural, de tan hondo calado en nuestra sociedad que influye en nuestras creencias, pensamientos y emociones. Es un mito que se puede haber visto apoyado por un instinto de supervivencia individual y colectivo, que sí que existe y que nos lleva a buscar la procreación.

De este modo la tradición nos dicta que la mujer tiene que desempeñar el papel de madre para ser útil socialmente, que ha de desempeñar dicho papel para sentirse mujer. El instinto maternal es por lo tanto, más que un mito es una imposición de la tradición que determina el papel de la mujer y sus cualidades para ser valiosa y valorada por la sociedad.

Esto no quiere decir que no haya mujeres que quieran y que deseen ser madres, al igual que hombres que quieran ser padres. Tampoco estamos diciendo que la maternidad o el ser madre, sea algo negativo para la mujer. Todo lo contrario, la maternidad se trata de una experiencia mágica y fundamental en la vida de muchas mujeres. Pero no es lo que define a una mujer, no es su única faceta y no se trata de un instinto natural, sino de un instinto social y cultural.

Más allá del instinto maternal: La maternidad y el deseo de ser madre

La maternidad es una experiencia maravillosa para la mayoría de las mujeres, pero el deseo de ser madre es mucho más que un instinto. El deseo de ser madre ha de ser una convicción, fruto de un sentimiento propio y no de una creencia social impuesta.

La ansiada maternidad, necesaria para ser mujer en la sociedad actual, trae importantes consecuencias en muchas mujeres.

  • Cuando una mujer decide no ser madre, no suele ser respetado socialmente.
  • Cuando una mujer no puede ser madre, por alguna razón pasa por una situación social a menudo complicada.
  • Cuando una mujer decide ser madre, es tal la presión a la que se somete que en muchas ocasiones encuentra dificultades para conseguirlo.
  • Algunos autores afirman que la depresión post parto está relacionada con el mito del instinto de la maternidad. Las mujeres se ven empujadas a una maternidad para la que no están preparadas o que simplemente no desean y sufren una depresión post parto.

La necesidad de acabar con el falso mito del instinto maternal

Es muy importante acabar con este falso mito, fomentar la maternidad y respetarla sí, pero no convertirla en una obligación en nuestra sociedad.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

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