Introduce tu email para suscribirte

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 6.358 suscriptores

Desarrollo emocional del bebé

Los bebés son grandes aprendices, durante los primeros años de vida deberán alcanzar importantes hitos de desarrollo, que se encuadran dentro de un proceso multidimensional de maduración, crecimiento y aprendizaje. El desarrollo emocional comienza en estos primeros momentos, es importante prestar atención al mismo para potenciarlo y cuidarlo.

Es nuestra labor atender la educación emocional de nuestros niños y niñas, fomentado sus habilidades emocionales les ofrecemos la llave del bienestar. Sin embargo, en muchas ocasiones la educación emocional queda relegada a un segundo plano, en el caso de los bebés solemos pensar que es pronto para ocuparnos de sus habilidades emocionales, sin embargo el desarrollo emocional comienza desde el nacimiento.

desarrollo emocional del bebé

Cómo es el desarrollo emocional del bebé

Las personas somos seres emocionales por naturaleza, no podemos separarnos de las emociones. Las emociones son innatas al ser humano desde el nacimiento, e incluso desde antes de nacer. Es más los niños y los bebés aún no han desarrollado las capacidades cognitivas que les permitan conocer y comprender ideas y conceptos, con lo cual comprenden el mundo a través de las emociones. Prestar atención a las mismas y al desarrollo de las habilidades emocionales del bebé se convierte en una obligación de familias y educadores. Veamos como es el desarrollo emocional del bebé:

  • Desde que nace el bebé experimenta emociones negativas y positivas, es más se relaciona con el mundo a través de las emociones. Aún no tiene la capacidad de pensar si algo le gusta o no, aún no puede opinar sobre las cosas, pero lo que si puede es sentir. El bebé experimenta emociones constantemente que le hacen sentir bien y mal y a través de ellas se relaciona con el mundo.
  • A los pocas semanas avanza un paso más es capaz de reconocer emociones positivas y negativas. El bebé percibe las emociones de los demás, aun no puede pensar sobre ellas, ni hacer interferencias sobre las mismas, pero pueden percibir nuestros estados emocionales. Un ambiente cargado de emociones negativas como son la ansiedad, el estrés, las discusiones, etc. le afectará de manera negativa, en cambio un ambiente lleno de emociones positivas como la risa, la confianza y el amor, van a hacerle sentir bien y estimularán las emociones positivas.
  • A los 8 meses. El bebé avanza en su desarrollo emocional y adquiere la capacidad de reconocer las expresiones faciales asociadas a cada emoción y también toma conciencia de sus propias expresiones emocionales. En esta edad muestran recelo o desconfianza, miedo ante los extraños, etc.
  • En torno a los 12 meses, los bebés toman conciencia de su propio yo, comienza así un proceso de desarrollo del autoconcepto y de desarrollo de la identidad. Este proceso está plagado de emociones.
  • Entre los 18 y los 24 meses, este proceso de desarrollo de la identidad cobra más fuerza. Es un periodo de desarrollo del autoconcepto y la autonomía, en el que intentarán salirse con la suya y al no lograrlo aparecerá la frustración.
  • Poco más tarde, entre los 2 y los 3 años. El niño tiene ya un rico repertorio emocional, con patrones de respuesta claros. Las rabietas son un ejemplo de respuesta a la frustración.

Trucos para favorecer el desarrollo emocional de nuestros bebés

  • Crea un clima de emociones positivas desde un primer momento, donde tu bebé pueda desarrollarse con confianza y seguridad.
  • Muestra tus afectos, las caricias, los besos, los abrazos, etc.
  • No dudes en mostrar tus emociones y nombrarlas. Les enseñas por modelado una manera de actuar.
  • Presta atención a los patrones de respuesta que desarrollas ante determinados estados emocionales. En ocasiones emitimos determinados patrones emocionales sin ser conscientes de ellos.
  • No refuerces patrones de respuesta de tipo conflictivo ante emociones negativas, como las rabietas tras la frustración.
  • Ayúdale a nombrar sus emociones y no reprimas las mismas.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

>