8 Pautas para favorecer el desarrollo afectivo en los bebés

El desarrollo afectivo puede entenderse como el camino a través del cual las personas establecen unos afectos y una forma de vivir y entender los mismos. Es un proceso continuo y complejo, con múltiples influencias. Este proceso va a determinar  el tipo de vínculos interpersonales que establezca la persona  y va a marcar el estilo de relacionarse con los demás.

Desde que nacemos las personas mostramos un marcado interés y curiosidad por aquellos seres de nuestra especie que nos rodean. Los niños y niñas nacen con la necesidad de establecer vínculos afectivos, estos son fundamentales para la supervivencia.

Los afectos son los sentimientos que tenemos hacia los demás (cariño, amor, amistad, compasión, pena, etc.). Estos son inherentes a las personas, es decir no podemos separarlos del individuo, todos convivimos con estos sentimientos. Por lo tanto podríamos decir que el desarrollo afectivo, es un proceso de evolución de unas cualidades innatas del ser humano (cualidades con las que nacemos). El desarrollo de estas cualidades es necesario y al mismo fundamental que se produzca de forma positiva, ya que las personas vivimos en sociedad, nos relacionamos con los demás constantemente y establecemos vínculos de diversa índole afectiva, incluyendo figuras de apego en nuestras vidas. La calidad de estas relaciones y vínculos va a venir determinada por el desarrollo afectivo que cada persona haya tenido.

 

CÓMO SE PRODUCE EL DESARROLLO AFECTIVO

0-3 años

  • Los bebés se sienten desvalidos en el mundo, es por ello que en un primer momento los afectos o relaciones con los demás están estrechamente ligados a la satisfacción de sus necesidades vitales (alimentación, cuidados, etc). aparece una reacción afectiva hacia aquellas personas que satisfacen sus necesidades.
  • Poco después comienzan a interactuar con estas personas (aunque aun no hayan alcanzado el lenguaje), buscan ahora el afecto de estas figuras no sólo cubrir sus necesidades.
  • Estas personas cercanas se convierten en las figuras de apego, las cuales van a ejercer una gran influencia en el desarrollo de los pequeños. Los niños y niñas imitan las conductas afectivas de estas figuras de apego, y sus sentimientos se verán influenciados en gran medida por la comunicación que tengan con sus figuras de apego.
  • Al producirse algún cambio, como el nacimiento de un nuevo hermano, aparecerán nuevos registros afectivos como los celos.

3-6 años

  • Las figuras de apego, determinan las reacciones afectivas de los pequeños. La aprobación o censura de estas reacciones va hacer que algunas reacciones se consoliden y otras se eliminen. Los niños y niñas buscan agradar a sus personas importantes y experimentaran una gran alegría cuando su conducta reciba aprobación por parte de éstos.
  • Se produce también un mimetismo con respecto a las figuras de apego, es decir los niños y niñas van a imitar las conductas y sentimientos afectivos de estas personas significativas.
  • Comienzan a comprender matices más complejos de la expresión afectiva tanto a nivel verbal como no verbal.
  • Aparece un nuevo tipo de afecto la amistad, comienzan a relacionarse con los iguales, con sentimientos de reciprocidad.

PAUTAS

  1. Muestra siempre tus afectos de forma verbal y no verbal. Procura usar a menudo los gestos de cariño (besos y abrazos), con ellos y con los demás.
  2. Déjales autonomía para que establezcan nuevos vínculos afectivos.
  3. Evita los chantajes afectivos. (no utilices expresiones como no te voy a querer si…)
  4. Estate siempre pendiente de ellos, pero al mismo tiempo dales libertad. Es decir no les hagas crear estilos inseguros de relación, crecerán con desconfianza, y tampoco estilos ansiosos de relación.
  5. Aporta unos afectos positivos desde el comienzo, los niños y niñas iniciarán cada nueva relación esperando que se repitan los patrones de las anteriores relaciones. Si la relación es inconstante y ofrece poca seguridad los niños y niñas no confiaran a la hora de establecer vínculos afectivos.
  6. Cuida tus conductas afectivas con ellos y con las demás personas de la familia, los pequeños mimetizarán lo que hagas
  7. Presta atención a cómo te sientes cuando les vayas a hablar, ya que tu forma de comunicarte con ellos les va a afectar.
  8. Ante cualquier cambio presta especial atención a como se lo toman los más pequeños.

 

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

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