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Cuento de hadas: El mago de la luz y el hada de las letras

Cuento de hadas

Cuento de hadas para entender la importancia del apoyo y del afecto de los demás.

En un gran castillo el país de las luces vivía casi en penumbra el mago de la luz. El mago de la luz era el encargado de iluminar el país de las luces. El mago de la luz era capaz de iluminar los caminos de las personas cuando se perdían en la oscuridad, también se encargaba de iluminar los hogares cuando eran cubiertos por la oscuridad, y también iluminaba las noches con la luz de la luna y las estrellas.

El mago de la luz vivía en la penumbra de su castillo porque es la mejor manera de ver las cosas. Solo así podía ver donde era más necesario el brillo y el calor de la luz. El mago de la luz vivía en la penumbra porque sabía que demasiada luz también puede deslumbrar a las personas y les puede cegar. El mago de la luz sabía que solo hay una ceguera peor que la que provoca la oscuridad y esa es la que provoca la luz demasiado intensa.

Cada mañana el mago de la luz, observaba desde la penumbra de su castillo, a través de una pequeña ventanita y con su varita mágica y su conjuro mandaba destellos de luz a las zonas más oscuras:

“Jalujuro jalujuz de luz llena,

Jalujuro jalujuz todo lo que oscuro está”

Así fue como a lo lejos pudo observar como alguien estaba en la oscuridad, parecía que no encontraba el camino y necesitaba una luz que le sirviera de guía. Estaba muy oscuro y no podía distinguirlo bien, y a pesar de usar su varita y de repetir su conjuro los destellos de luz no parecían llegar a su destino. Así que el mago de la luz decidió acercarse hasta allí para así hacer llegar su luz.

Cuando llegó seguía sin poder ver nada, pero podía escuchar las lágrimas de alguien, y podía leer sus palabras escritas en pequeñas flores. El mago de la luz, quedó ensimismado al leer aquellas palabras y  siguiendo su rastro, encontró a quién lloraba en la oscuridad. Era un hada pequeña que se había perdido en la oscuridad y había dejado mensajes en las flores pidiendo ayuda. El mago dijo su conjuro y utilizó su varita mágica para llenar de destellos de luz el camino de aquella pequeña hada de las letras.

Tan cerca estaba del hada que los destellos se agruparon en sus lágrimas y en sus alas. El hada comenzó a brillar con mucha intensidad y por fin logro ver en la oscuridad, el mago había logrado apagar la oscuridad y llenarlo todo de luz.

Tanta luz desprendían sus lágrimas, tantas lágrimas tenía que el mago quedo deslumbrado, tanta luz desprendían sus alas, tan grandes eran sus alas que el mago quedo deslumbrado. El mago pudo experimentar la ceguera, aquella ceguera peor que la que provoca la oscuridad, la ceguera provocada por la luz demasiado intensa.

Al igual que antes estuvo el hada perdida en el camino, ahora lo estaba el mago de la luz. Al igual que antes lloraba el hada, el mago de la luz comenzó a llorar consciente de su oscuridad. Pero el hada de las letras, que no olvidaba que el mago consigo iluminar su oscuridad permaneció a su lado y cada día le leía algo de lo que escribía en las flores. Además se encargaba de iluminar el país de las luces ahora que el mago no podía, con sus lágrimas ahora brillantes y sus alas ahora también brillantes iluminaba los caminos de las personas cuando se perdían en la oscuridad, también se encargaba de iluminar los hogares cuando eran cubiertos por la oscuridad, y también iluminaba las noches con la luz de la luna y las estrellas.

Tenía mucho cuidado de no llorar, y de no abrir sus alas cuando estaba cerca del mago de la luz pues sabía que deslumbraría de nuevo a su amigo. Trascurridos varios meses, el mago recobró la vista y salió de la oscuridad pudiendo volver a su castillo.

Desde entonces el mago de la luz y el hada de las letras son grandes amigos y juntos iluminan el país de las luces. Sin embargo, cada vez que se ven lo hacen en la penumbra, el hada guarda sus lágrimas y recoge sus alas, y el mago esconde su varita mágica.

Cuento de hadas

 

TRABAJAMOS CON EL CUENTO

A través de la lectura del cuento, los niños y niñas comprenderán que a veces podemos ayudar a los demás, el afecto es la luz que ilumina el camino de los demás en tramos oscuros. A veces podemos pensar que no podemos hacer mucho por los demás, pero es suficiente con nuestra compañía.

 

FICHA ACTIVIDADES CUENTO  EL MAGO DE LA LUZ Y EL HADA DE LAS LETRAS

  1. ¿Por qué crees que el mago de la luz iluminaba el país de las luces?
  2. ¿Crees que ayudaba a los demás al hacerlo? ¿Por qué?
  3. ¿Por qué crees que el mago de la luz vivía en la penumbra?
  4. ¿Crees que la luz puede cegar a alguien?
  5. ¿Por qué crees que lloraba el hada de las letras?
  6. ¿Qué es lo que hizo el hada para pedir ayuda?
  7. ¿Qué hizo el mago de la luz para ayudar al hada de las letras?
  8. ¿Qué hizo después el hada para ayudar al mago?
  9. Piensa en alguna ocasión en las que hayas podido ayudar a alguien
    1. ¿Cómo te sentiste?
    2. ¿Qué hiciste?
    3. ¿Cómo crees que se sintió la otra persona?

 

Cuento de hadas por Celia Rodríguez Ruiz Psicóloga y Pedagoga

@Celia_RodrigRu

 

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